Espacio creado para la difusión de materiales didácticos, noticias, entrevistas y mucho más, sobre Producción Agroecológica y Soberanía alimentaria.
Mostrando entradas con la etiqueta Poder social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poder social. Mostrar todas las entradas

3 may 2013

Transgénicos ante Tribunal Permanente de los Pueblos

La contaminación genética del maíz mexicano: una encrucijada en que se ven la cara el hambre, la avaricia, la salud y los derechos globales.

Para quienes no han crecido con el maíz como base de una dieta cotidiana podrá parecer cosa simple, pero para la gran mayoría de personas que hoy habitamos territorio mexicano es un asunto delicado, estar avisados que el gobierno mexicano podría autorizar el cultivo de 12 millones de hectáreas con maíz transgénico. El hecho de que más del 50% de habitantes del territorio vivan en condiciones de pobreza es usado como botín político y comercial por el gobierno y sus socios. 

El problema no es el hambre, sino la inequitativa repartición de la riqueza, aunada a la visión discriminatoria hacia la diversidad biológica y cultural. La seguridad alimentaria de los pueblos indígenas y rurales de México ha estado ligada por miles de años al maíz y, hoy que se atenta contra ella, al parecer no hay antídoto más eficaz que la organización local buscando una respuesta global. En esta entrega una nota  informativa acerca de esta situación.

Horacio Torres De Ita

Recreación en el museo de sitio del mural del Templo Rojo en Cacaxtla, Tlaxcala, México. El maíz está representado con cabezas humanas y corazones junto a la diversidad de fauna acuática y un quetzal.http://don-bryon.blogspot.mx/2010/04/mural-of-people-of-ammon.html



------------------------------------------------------------------------
Comunidades campesinas presentaron demanda ante el Tribunal Permanente de los Pueblos
El Estado viola la ley por permitir que se plante maíz transgénico

  • Ha desatendido convenios internacionales sobre biodiversidad, derechos humanos y de los pueblos indígenas, señalan.
  • Advierten sobre cultivos con malformaciones y baja productividad.


Angélica Enciso L. Enviada. Periódico La Jornada. Sábado 27 de abril de 2013, p. 33. Oaxaca, Oax., 26 de abril

La introducción de maíz transgénico en México ha provocado violaciones sistemáticas a la legis­lación nacional y convenios internacionales en materia de protección de la biodiversidad, derechos humanos y de los pueblos indígenas. Esta es la base de la demanda que comunidades campesinas presentaron en la preaudiencia nacional sobre la contaminación transgénica del maíz nativo en el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP).

Esta sesión se realiza en medio de la incertidumbre sobre la decisión que tomará el gobierno federal ante las solicitudes de Monsanto y otras empresas para cultivar de forma comercial en alrededor de 12 millones de hectáreas en Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Tamaulipas y Durango.

Convocada por la Red en Defensa del Maíz y el Espacio estatal en defensa del grano nativo de Oaxaca, la preaudiencia comenzó con la presentación de la demanda y los testimonios de comunidades locales y de otros estados acerca de cómo han visto afectados sus cultivos con la semilla modificada. Plantas con malformaciones, baja productividad, desaparición de pequeños productores y promoción de semillas mejoradas a través de programas gubernamentales, fueron algunos de los planteamientos.

Diversidad del maíz criollo mexicano.

La demanda, que fue leída por representantes de las comunidades, menciona que entre los agravios que el Estado mexicano ha cometido están la violación a las disposiciones nacionales e internacionales de protección a la biodiversidad, al permitir la entrada de transgénicos y las siembras experimentales y piloto a campo abierto, con lo cual se amplía la situación de riesgo al poner en peligro inminente la integridad de varios ecosistemas y agroecosistemas, así como la biodiversidad asociada al maíz nativo.

Además, agrega, se violenta el principio precautorio que establece el Convenio de Diversidad Biológica, protocolo internacional suscrito por México, así como la obligación de crear un régimen especial de maíz nativo que establece la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados.

También, al autorizar los permisos, el gobierno creó una regulación nacional violatoria de principios internacionales que promueve el uso de transgénicos. Y a esto se suma que impone un control bio­lógico violento, despojando a los pueblos de sus semillas y obligándolos a introducir paquetes tecnológicos nocivos que erosionan la tierra y encarecen la actividad agrícola.
“Tercera Feria del Maíz Criollo”, organizado por Cultura y Comunicación Zaachila y habitantes de la comunidad

Ante el comité dictaminador del TPP –integrado por Camila Montesinos de Grain, de Chile; Joel Aquino, dirigente campesino, y Gustavo Esteva, que reflexiona sobre la autonomía y profundidad del pensamiento de los pueblos– y la activista ambiental Vandada Shiva, de India, como invitada especial, se presentó la demanda, en la cual se argumenta que México está sustentado en los pueblos origi­narios herederos de la cultura del maíz y el país es centro de origen, por ser región donde las culturas se desplegaron con el grano y siguen cobrando vigencia histórica.

Señala que en todo el mundo las grandes corporaciones se han propuesto desplazar el intercambio de semillas, que se da con libertad y autonomía, por la certificación y comercialización de transgénicos, promueven leyes para dar certeza a sus inversiones y, a pesar de los hallazgos en México de presencia de transgenes en maíces nativos, el gobierno desalienta la actividad campesina y entrega permisos de siembra para el cultivo de organis­mos genéticamente modificados.

El contraste entre una zona agrícola con técnicas importadas y donde aún se cultiva maíz nativo fue evidente en los testimonios de representantes de Guanajuato y la sierra sur de Oaxa­ca. Mientras los guanajuatenses, representantes de la Coalición en Defensa de la Cuenca Independencia, ubicada entre la Laguna Seca y el Alto Laja, dijeron que en esa zona el maíz criollo prácticamente ha desaparecido, ya que prolifera la agricultura industrial y están en extinción los pequeños productores, además de que a través de Procampo se impulsa la compra de semillas, Modesto Inclán, agente municipal de San Miguel Chongos –en la sierra sur de Oaxaca–, dijo que en esa región hay diversas variedades de maíz, entre ellas el morado, el tempranero, elotillo y maíz grande, y que esta cultura será la herencia viva que dejarán a sus hijos.


Para leer más:



13 mar 2013

Inicio de colaboración desde el centro de México.

Saludos a todas las personas que siguen a Agroecológicas. Con gusto les anuncio que doy inicio esta semana a la publicación de artículos que busquen fomentar un diálogo entre internautas, a pesar que estemos geográficamente distantes. Personalmente me interesa el tema de la soberanía alimentaria, junto con las implicaciones resultantes en términos de autodeterminación y autonomía de pueblos y colectivos. 

Esta semana un artículo reciente de Víctor Manuel Toledo Manzur, en torno a un creciente fenómeno de autodefensa en México. 


Un abrazo
Horacio Torres De Ita

¿Y si nos autodefendemos?


La preocupación se les convirtió en alarma. La proliferación de las policías comunitarias comenzó en Guerrero hace más de una década y súbitamente se multiplicaron no sólo en esa entidad sino en Michoacán, estado de México, Morelos y Tlaxcala, y ya alcanzaron Chiapas (casi 80 comunidades), Puebla y Durango, lo que ha encendido los focos rojos en los tres niveles de gobierno. Desde la Secretaría de Gobernación, pasando por los gobiernos estatales, se habla ya de reglamentar, ordenar, legalizar, esas expresiones de autogestión comunitaria y municipal. Y sin embargo, estos actos de autonomía podrán no ser legales pero son totalmente legítimos porque apuntalan la expresión del poder social, ese que ni los políticos y sus partidos, y mucho menos los empresarios con sus mercados y corporativos, alcanzan a reconocer. Para los poderes político y económico el poder ciudadano, civil o social –es decir, los individuos autorganizados–, simplemente no existe. Y de nueva cuenta, en esta época en que la corrupción ha penetrado el quehacer político y en que el capitalismo en su fase corporativa alcanza los más altos índices de voracidad y concentración de riqueza (monopolios), como nunca antes los ciudadanos, “o nos autodefendemos o somos arrasados”.
En México, la inseguridad, la falta de confianza en policías y militares, un aparato de justicia desprestigiado que hace que 90 por ciento de los delitos no sean castigados, y una elite de políticos bajo sospecha de corrupción que comienza con el Presidente y termina en el alcalde, hacen prácticamente obligatoria la autodefensa. Pero, ¿cómo nos autodefendemos? Hay tres escalas. La primera es la individual, y aquí la conciencia derivada del conocimiento es crucial. Debemos defendernos de los riesgos y peligros del mundo moderno o industrial y aprender a utilizar sus aportes realmente legítimos. La autodefensa individual promueve la autonomía corporal, mental y espiritual y conlleva prácticas de salud como la autorreflexión, la meditación y el ejercicio físico. También obliga a defendernos como consumidores, contra las ofertas tramposas de servicios y bienes: desde servicios hospitalarios, electorales o bancarios, hasta productos nocivos, como alimentos con venenos disfrazados de sanos (no hay una gelatina, un cereal o una bebida que no lleve el anuncio escondido en letras microscópicas de los conservadores, saborizantes o colorantes artificiales, de la misma manera que las carnes, lácteos, pollos y pescados ocultan niveles de toxicidad por contaminantes, hormonas o sustancias diversas).
El segundo nivel es el del hogar. Aquí la autodefensa doméstica se vuelve una búsqueda por la autosuficiencia en agua (captura y almacenamiento de agua de lluvia), energía (mediante generadores solares y eólicos), alimentos (a través de la autoproducción en patios, jardines y azoteas) y materiales (adobes, tierras, bambú, etcétera), así como el reciclaje o recirculación de los desechos, incluyendo aguas usadas, basura orgánica y detritus humanos. ¿Puede el lector imaginar hogares mexicanos que ya no dependen de la Comisión Federal de Electricidad, la compañía de gas o la agencia local de agua? 
Algunos sitios para corroborarlo: 
Michoacán: www.tierramor.org; 
Tlaxcala: http://www.permacultura.org.mx; 
Quintana Roo: www.pueblosacbe.com.
El tercer nivel es el de las comunidades, municipios, regiones. Ahí donde conjuntos de familias se organizan para realizar una defensa colectiva. Ya en mi artículo anterior ( La Jornada, 14/2/13) listé 10 criterios para crear territorios autónomos, y a ello remito a los lectores. También en esa colaboración ilustramos la importancia de los zapatismos, el del EZLN y los de inspiración ecológica, en la construcción de una poderosa fuerza ciudadana. Ambos zapatismos están presentes en unas 17 regiones del país. Aquí debe citarse además todo el movimiento de eco-aldeas 
(ver: http://www.slideshare.net/eidonedit/ecohabitat-experiencias-rumbo-a-la-sustentabilidad).
Poder social es autogestión, autosuficiencia, autoabasto y, por supuesto, autodefensa. Su construcción puede comenzar por cualquiera de estas cuatro vertientes, y es eso lo que realmente preocupa a las minorías que desde la política y/o desde los negocios explotan al resto. Son ejemplos peligrosos porque si se extienden no sólo a otras regiones o municipios, sino especialmente hacia los polos urbanos, podrían potenciar un poder paralelo de carácter emancipador. Un poder basado en la cooperación, la solidaridad y el apoyo mutuo. Y esto ya comienza a suceder. En las regiones con experiencias autogestivas, las organizaciones no sólo crean sus propias policías, también se oponen a la entrada de mineras y megaproyectos de toda índole, y crean cooperativas, bancos locales, producen alimentos sanos, autoconstruyen viviendas, radios comunitarias, etcétera. En Jalapa hay un vigoroso proceso de agricultura urbana y periurbana; en Morelia, dado los altos índices de inseguridad, los vecinos de unas 60 colonias han tomado el control de sus calles, y en el Distrito Federal crecen los ecobarrios. La pregunta que surge es: ¿qué sucedería si todas estas expresiones de autodefensa, generadas por diversos motivos, en varias escalas y desde diferentes plataformas e ideas, se logran articular, y empiezan a crear confederaciones o frentes? Esto es lo que ha sucedido no solamente en el país sino en numerosos rumbos de Latinoamérica, la región más esperanzadora del mundo. ¿Y si nos atrevemos a tomar la vida en nuestras manos? ¿Y si nos autodefendemos?
Twitter: @victormtoledo
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...